ISAIAS 53 “El capítulo prohibido” en la Biblia Hebrea

 

Isaías 53 uno de los pasajes ocultados en las sinagogas

Según el Tanaj El Mesías de Israel seria identificado bajo varias circunstancias. Veamos quien califica como tal.

* Según Miqueas 5:2, El Mesías nacería en Belem.
* Según Daniel 9, El Mesías viviría en los días del Templo sagrado de Jerusalem.
* Según Zacarías 9:9 Ingresaría a Jerusalém en un pollino prestado.
* Según Isaías 53, moriría, azotado, herido, cargando el pecado de Israel y el Mundo.
* Según Isaías 53, su muerte seria entre pecadores, en un espectáculo nada honorable.
* Según Isaías 53, La muerte del Mesías sería tan perfecta que haría cesar el sistema sacrificial que Dios nos dio en la
torah. sin la necesidad de volver a sacrificar victimas.

El templo sagrado de Jerusalém, fue derribado en el año 70 D.C por las fuerzas imperiales de Roma y el sistema de sacrificios ceso por completo hasta hoy. Por lo tanto, El Mesías tiene que ser identificado antes del año 70 cuando había un templo en Jerusalém, donde El Mesías podía ingresar por la puerta oriental de la ciudad sobre un pollino.
¿Existe algún personaje en la historia de Israel que cumpla con los requisitos que establece el Tanaj (biblia)?
¿Existe alguien antes del año 70 D.C. que haya nacido en Belén, que haya llevado una vida de santidad, que haya entrado en un pollino a Jerusalem, que haya sido sacrificado sin pecado y culpa, herido y azotado?
La Respuesta es Yeshúa, El Ben Elohim (El Hijo de Dios) !!!

VER:
“COMENTADORES BÍBLICOS JUDÍOS ANTIGUOS Y MEDIEVALES Y LA INTERPRETACIÓN MESIÁNICA DE ISAÍAS 53” http://goo.gl/WL0tm6

 

https://www.youtube.com/watch?v=6T2fHaNU-aw&t=139s

 

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EL INFIERNO

La posición de interpretación bíblica que defiende la “aniquilación del alma” ha sido mantenida desde años principalmente por algunos grupos religiosos específicos como los Testigos de Jehová y los Adventistas del Séptimo dia, pero parece estar resurgiendo entre grupos ortodoxos de nuestro tiempo. La idea del ‘castigo eterno’ es una idea repugnante a la mente humana y el concepto humano acerca de Dios.

¿Como puede un Dios amoroso castigar eternamente a los que no le obedecen? El simple hecho de pensar en esta idea puede causarnos nauSeas. Ahora, lo que debe decidir si creemos o no alguna doctrina, no es nuestro sentimiento o visión humana sino lo que Dios dice en su Palabra al respecto. Y basado en esta conclusión es la razón por la cual la iglesia cristiana de todos los tiempos ha mantenido la realidad del castigo eterno. Los que llegan a la conclusión de que el alma ha de ser aniquilada fallan en entender el VERDADERO concepto bíblico acerca de la muerte y el verdadero concepto bíblico acerca del pecado y la justicia de Dios. En realidad la muerte al menos en lo que respecta a seres humanos, no significa el mero hecho de “cesar de existir”. La idea bíblica de la muerte conlleva en si la idea de “separación” ETERNA DE DIOS

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LA SANIDAD FÍSICA ¿ES PARA ESTOS DÍAS?

¿Tienen razón los carismáticos? ¿Están las sanidades físicas vigentes a día de hoy? ¿Y si es así donde están esos milagros?

Ya que más que ver esta supuesta realidad, no hay sino unas escasisimas y mas que cuestionables sanidades, que mas bien desprestigian al cristianismo, de lo que lo favorecen.

 

Jesús sanador Mateo 8.1-17

NUESTRA VOLUNTAD NO ES REALMENTE LIBRE

Pues Dios es el que produce en ustedes tanto el querer como el actuar por su buena voluntad. (Filipenses 2:13) Muchas personas dicen que el hombre tiene “libre albedrío”. Ellos dicen que podemos escoger por nosotros mismos el creer o no en el Señor Jesucristo. Nos dicen que tenemos en nosotros mismos la capacidad para aceptar o rechazar a Cristo. Pero la Biblia no enseña esto. Romanos 3:11 dice que nadie desea buscar a Dios. Es cierto que la Biblia dice que el que quiera, puede venir a Cristo, pero esto no significa que los hombres posean la capacidad de venir. De hecho la Biblia dice claramente que nadie tiene la capacidad para venir a Cristo. (Vea por ejemplo Juan 6:44 y 65). Romanos 8:7 nos dice que nuestra naturaleza caída está en enemistad contra Dios. Juan 15:18 dice que el mundo odia en forma natural a Dios. Lea estos versículos por sí mismo y vea que esto es bíblico. Está claro entonces, que la Biblia dice que nuestras voluntades no son realmente libres. No somos libres para elegir si vamos a recibir a Cristo como nuestro salvador o no. En realidad, lejos de ser libres o neutrales, nuestra voluntad es esclava de otras cosas. Pero, ¿qué es nuestra voluntad? La voluntad es la capacidad de escoger entre una cosa y otra, o entre varias alternativas. Pero algo siempre influye en la elección que nos hace decidir en favor de una o en contra de otra alternativa. Esto significa que nuestra voluntad es como una sierva de aquellas cosas que la influyen en su decisión. Por lo tanto, nuestra voluntad no puede ser libre.

¿Cuáles son las cosas que influyen en nuestra voluntad para que escoja entre una cosa u otra? Esto depende de qué tipo de personas seamos; es decir, ‘depende de nuestra naturaleza y carácter. En algunas personas esta influencia puede ser la razón, y en otras podría ser la conciencia o las emociones, o podría ser Satanás o el Espíritu Santo. Cualquiera de estas cosas que tenga más influencia sobre la persona es lo que en realidad controla su voluntad. Así pues, mientras que muchos dicen que es la voluntad del hombre lo que le gobierna, la Biblia enseña que es su naturaleza interna la que le gobierna. La Biblia llama a esta naturaleza interior “el corazón”. Es nuestro corazón (nuestra naturaleza interior) la que influencia nuestra voluntad. Por lo tanto, cuando alguien hace una elección, él hará lo que agrada a su corazón. Si un pecador tiene que escoger entre una vida de bondad y santidad y una vida de pecado y egoísmo, escogerá la vida de pecado. ¿Por qué? Porque eso es lo que agrada a su corazón.

La Biblia enseña que nuestros corazones son por naturaleza pecaminosos y que por naturaleza odiamos a Dios. Debido a esto, nuestras voluntades se inclinan naturalmente hacia la maldad, ya que nuestras voluntades son controladas por nuestros corazones pecaminosos. Puesto que nunca somos forzados a pecar en contra de nuestra voluntad, hay un sentido en que podemos decir que nuestras voluntades son ” libres”. Como personas somos libres de hacer lo que nos gusta, pero porque somos pecadores, lo que nos gusta hacer es siempre pecar. Esto es semejante a un hombre que sostiene un libro en su mano y después lo deja caer. El libro es ahora libre, pero naturalmente cae al suelo. El hombre que lo soltó no lo ha forzado a caer al suelo; ahí cayó. Del mismo modo, nadie fuerza al pecador a pecar; él peca naturalmente porque su naturaleza pecaminosa controla su voluntad. El escoge pecar libre y deliberadamente, pero siempre escoge pecar porque su naturaleza es pecaminosa

 

El pecado ha afectado cada parte de la naturaleza del hombre, es decir: su mente, sus emociones y su voluntad. El hombre es totalmente depravado y esto no es difícil de probar. No tenemos qué discutir acerca de la naturaleza pecaminosa del hombre, puesto que ninguna persona puede guardar las normas que se ha impuesto a sí misma. Tampoco puede hacer las cosas buenas que desea hacer, ni mucho menos ‘hacer las cosas que agradan a Dios. (Es por eso que la Escritura declara: “No hay justo, ni aún uno; no hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno…” Rom. 3:10-18.) Esto muestra claramente que el hombre no es libre, sino que es controlado por el pecado y por Satanás. El pecado ha penetrado en cada parte de nuestra naturaleza humana. Por naturaleza no queremos hacer la voluntad de Dios y tampoco deseamos amarle. El pecado ha entrado en cada parte de nosotros, incluyendo nuestras voluntades. Nuestras voluntades no son libres. De igual manera como las otras partes de nuestro ser, la voluntad es gobernada por el pecado y está opuesta a Dios. Así que, no es correcto decir que el hombre es capaz de escoger amar y obedecer a Dios, porque en realidad la voluntad no desea obedecer a Dios en lo absoluto. Tampoco es correcto decir que los hombres tienen que hacer” su parte” en la salvación de sí mismos. Un hombre muerto no puede hacer nada para salvarse a sí mismo, y la Biblia nos dice que los hombres están muertos a causa de su desobediencia y pecado. Solamente Dios puede cambiar nuestra naturaleza pecaminosa de modo que lleguemos a amarle y obedecerle.

Hemos aprendido que Dios tiene control de todas las cosas. Dios el Padre escogió salvar a ciertas personas de sus pecados. Jesucristo murió para salvarlos y el Espíritu Santo les da vida espiritual. En la salvación de su pueblo y en su control de todas las cosas, Dios obra de acuerdo con su propósito determinado. Ninguna persona puede escoger si será salva o no, porque su voluntad es por naturaleza mala y no desea lo que es bueno. Es decir, si Dios nos dejara a todos a los deseos de nuestra propia naturaleza, entonces ninguno sería salvo, sino todos perdidos. Solo Dios puede hacer que una persona desee ser salva de sus pecados. Muchas personas desean escapar de las consecuencias de sus pecados, pero nadie por naturaleza quiere dejar el pecado, ni ser salvo de su control y dominio. Es por lo tanto que la Biblia enseña que el arrepentimiento y la fe son dones que Dios concede sólo a sus elegidos. Vea por ejemplo: 2 Tim.2:24-2b; Hech.5:31 y Hech.I3:48; FiI.l:29 y 2: 13- 14; Stg.1:18; 1 Cor.3:5; Rom.12:3; Hechos 16:14

A.W. PINK (La soberanía de Dios)

 

De muerte a vida por Cristo
Efesios 2:1El os dio vida a vosotros, que estabais muertos en vuestros delitos y pecados, 2en los cuales anduvisteis en otro tiempo según la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia.

LA MENTE DEL CRISTIANO

La mente cristiana
 
 
Empezaremos por definir el término. En primer lugar, se trata de la mente de un cristiano. Nuestra mente ha sido manchada por la caída, también nuestras emociones, nuestra voluntad, nuestra sexualidad. Pero cuando vamos a Jesucristo nuestra mente comienza a ser renovada. El Espíritu Santo nos abre la mente para que veamos cosas que nunca antes habíamos visto. Por lo tanto, la mente cristiana no es una mente que está pensando sólo en asuntos religiosos, sino que es una mente que está pensando aun hasta en las cosas más seculares ¡pero desde una perspectiva cristiana! La mente cristiana busca la voluntad de Dios en el hogar y en el trabajo, en nuestra comunidad, en cuestiones de ética social y de política. Una mente cristiana es una forma de pensar, es una manera cristiana de mirar todas las cosas, su perspectiva cristiana ha sido renovada por el Espíritu Santo. Es una mente bíblica, porque está moldeada por presuposiciones bíblicas.
 
 
Los fundamentos del pensar cristiano
 
 
1) La realidad de Dios
 
 
La mente cristiana reconoce a Dios como la realidad suprema dentro y más allá de todo fenómeno. La realidad del Dios viviente y el hecho de que la Biblia se centre en Dios son indispensables para la mente humana. La Biblia es un libro hecho por Dios acerca de Él mismo. Hasta se podría decir que es la autobiografía de Dios. Dios se revela a sí mismo a través de las Escrituras. Se describe como Creador y Señor, como Redentor, Padre y Juez. Por lo tanto, la mente cristiana es una mente centrada en Dios.
 
Permítanme ahora pensar en dos implicaciones de esta verdad. En primer lugar el significado de la sabiduría. La sabiduría es un tema prominente en la Biblia. Creo que todos quisiéramos tener la reputación de ser sabios. El Antiguo Testamento contiene, además de la Ley y los profetas, una tercera sección llamada de literatura sapiencial que consta de cinco libros: Job, Salmos, Proverbios, Eclesiastés y Cantares. El rey David y el rey Salomón vivieron muchos, muchos años, con muchas, muchas concubinas y muchas, muchas esposas; pero cuando llegaron a la vejez, con muchos remordimientos, el rey Salomón escribió los Proverbios y el rey David los Salmos. Estos cinco libros de sabiduría tratan los siguientes temas: ¿Qué significa ser un ser humano? ¿Cómo es que el sufrimiento, el mal y el amor forman parte de nuestra humanidad? Eclesiastés, por ejemplo, es muy conocido por su estribillo pesimista: «Vanidad de vanidades, todo es vanidad» (1:2), o «sin sentido, sin sentido, todo es sin sentido». Este libro demuestra lo absurda que es una vida sin Dios. Es la falta de sentido de la vida humana que, por lo tanto, ignora la realidad de Dios. Si la vida se reduce al pequeño período de 70 años, con todo el sufrimiento y la injusticia que se obtiene, y si para todos termina de la misma manera, entonces «sin sentido, sin sentido, todo es sin sentido». Sólo Dios le puede dar sentido a la vida. Puede convertir la locura humana en sabiduría. Sin Dios, no hay más que locura y futilidad. Ésta es la tragedia del vacío espiritual del mundo hoy en día, y de ahí viene el rechazo del secularismo por parte de la mente cristiana. El secularismo niega la realidad de Dios y, por lo tanto, destruye la auténtica humanidad. No solamente destrona a Dios, sino que también reduce el potencial del ser humano a menos de lo que es su potencial. El ser humano sin Dios ya no es humano.
 
La segunda implicación de la realidad de Dios es la preeminencia de la humanidad. La mente cristiana es una mente centrada en Dios y, por lo tanto, también una mente humilde, debido al carácter teocéntrico de la Biblia. De acuerdo a la Biblia, nada es tan vulgar como el orgullo y nada tan atractivo y hermoso como la humildad que nos hace inclinarnos ante el Dios viviente y recordar que Dios es Dios.
 
La historia de Nabucodonosor (Daniel 3–5) es una gran advertencia para nosotros. Paseaba por el palacio real en Babilonia y hablaba consigo mismo: «¿No es esta la gran Babilonia que yo he construido con mi poder y para la gloria de mi majestad?» Notemos que él pedía para sí mismo el poder, el reino y la gloria, exactamente la antítesis de la doxología; y no debe sorprendernos que mientras estas palabras salían de sus labios, el juicio de Dios cayó sobre él. Fue privado de su reino y echado del palacio. Vivió con los animales y comió con ellos. Su cabello creció como las plumas de las águilas y sus uñas como garras de aves. En otras palabras, enloqueció; y solamente cuando reconoció que el Dios altísimo reinaba sobre los reinos de los seres humanos, y elevó su mirada en adoración humilde frente a Dios, se le restituyeron su razón y su reino. La moraleja es: a aquellos que andan con orgullo, Dios los humilla. El orgullo y la locura van de la mano, y asimismo la humildad y la razón.
 
En ningún punto choca tan fuerte la mente cristiana con la mente secular como en esta insistencia en la humildad. La mente secular desprecia la humildad, las grandes religiones tampoco la recomiendan, y nuestra cultura está dominada más de lo que pensamos por la filosofía del poder de Nietzsche, quien escribió acerca del surgimiento de lo que él consideraba una raza que tuviese el coraje de dominar, que fuese ruda, brava. De manera que su ideal era el superhombre, mientras que el ideal de Jesús es el niño, y no hay posibilidad de compromiso entre esos dos ideales. Tenemos que escoger.
 
La realidad de Dios le da a la mente cristiana su perspectiva primera y esencial. La mente cristiana rehusa honrar cualquier cosa que deshonre a Dios. Aprendamos a evaluarlo todo basándonos en este criterio: da gloria a Dios, o toma de la gloria de Dios. Esta es la elección, y explica por qué la sabiduría es el temor de Dios y por qué la humildad es la virtud más grande.
John W. Stott

EL “EVANGELIO” DE SATANÁS

Satanás es el archi-falsificador. Como ya hemos visto, el diablo está muy
ocupado ahora trabajando en el mismo campo donde el Señor sembró la buena semilla. Está intentando evitar que el trigo crezca sembrando otra
planta, la cizaña, que se asemeja mucho al trigo en apariencia. En una
palabra, mediante un proceso de imitación (emulación) está intentando
anular la Obra de Cristo.

Así pues, como Cristo tiene un Evangelio, Satanás tiene también el
suyo; siendo este último una inteligente falsificación del primero. Tanto logra asemejarse el “evangelio” de Satanás a aquel al cual trata de
parodiar, que multitudes de los que se pierden son engañados por él.

Es a este mismo evangelio de Satanás al que el Apóstol se refería cuando
les dijo a los Gálatas, “estoy maravillado de que tan pronto os hayáis alejado del que os llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio
diferente. No que haya otro, sino que hay algunos que os perturban y quieren   pervertir el evangelio de Cristo” (1:6-7)
Este falso evangelio estaba siendo proclamado incluso en los días de los
apóstoles, y la maldición más terrible fue declarada sobre aquellos que lo
predicasen. El apóstol continua “Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo,
os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado,  sea
anatema” (v.8).

Con la ayuda de Dios es que ahora procuraremos exponer, o más bien,
desenmascarar, a este falso evangelio.

El evangelio de Satanás no es un sistema de principios revolucionarios, ni
mucho menos un programa anárquico. No promueve guerra ni destrozos,
sino que apunta a la unidad y a la paz. No busca poner a la madre contra su hija, ni al padre contra su hijo, sino que fomenta el espíritu fraterno
por el cual la raza humana es considerada como una gran “hermandad.”
No busca ahogar al hombre natural, sino que busca embellecerlo y
elevarlo. Aboga por la educación y el cultivo y apela a “lo mejor que
hay en nosotros”Aspira a hacer de este mundo un hábitat tan agradable y  confortable de manera tal que la ausencia de Cristo no se sienta y en donde Dios no sea necesario.

Se empeña en ocupar tanto al hombre con este mundo de modo tal que no tenga tiempo ni inclinación alguna a pensar acerca del mundo
venidero. Propaga los principios del auto-sacrificio, la benevolencia y la
caridad, y nos enseña a vivir para el bien de los demás y a ser amables
con todos. Apela fuertemente a la mente carnal y es popular entre las masas, dado que estas ignoran los hechos solemnes de que por
naturaleza el hombre es una criatura caída, alienada de la vida de Dios,
y muerta en delitos y pecados, y de que su única esperanza yace en el
nacer de nuevo.
En contradicción con el Evangelio de Cristo, el evangelio de Satanás enseña la salvación por obras. Inculca la justificación ante Dios teniendo
como base los méritos humanos.
Su frase sacramental es “se bueno y haz el bien”; pero falla en reconocer
que en la carne no mora el bien, no hay nada bueno. Proclama
la salvación por el carácter moral de uno, invirtiendo así el orden de
la Palabra de Dios – en donde el carácter moral, es presentado como el fruto de la salvación.

Sus diversas ramificaciones y organizaciones son muchas. La templanza, movimientos reformistas, “Ligas de Cristianos Socialistas,” sociedades culturales éticas, “Congresos de Paz,” todos están abocados (quizás sin darse cuenta) a la proclamación de este evangelio de Satanás  – salvación por obras. Su tarjeta de garantía es el sustituto para  (de) Cristo; pureza social en lugar de la regeneración  individual (personal), y políticas y filosofías, a cambio de la doctrina y la piedad.

La cultivación del viejo hombre es considerada más “práctica” que la creación de un nuevo hombre en Cristo Jesús; mientras que la paz universal  se persigue a parte de (o de forma separada de)  la interposición (mediación) y retorno del Príncipe de Paz.

Los apóstoles de Satanás no son dueños de clubes nocturnos o traficantes de blancas, sino que, más bien, son en su mayoría ministros
ordenados. Miles de quienes actualmente ocupan nuestros púlpitos
modernos ya no están comprometidos en presentar los fundamentos
de la Fe Cristiana, sino que se han apartado de la Verdad y se han
dado a las fábulas. En lugar de magnificar la enormidad (gravedad)
del pecado y de presentar sus consecuencias eternas,
lo minimizan todo diciendo que el pecado es meramente la ignorancia o
la ausencia del bien. En lugar de advertirles a sus oyentes de que “huyan de la ira venidera” hacen a Dios mentiroso diciendo que Él es muy amoroso y misericordioso como para mandar al tormento eterno a Sus
propias criaturas.

En vez de declarar que “sin derramamiento de sangre no se hace remisión de pecados,” simplemente ponen a Cristo como el gran ejemplo
y exhortan a sus oyentes a “seguir Sus pasos.
” De ellos debería decirse, “Porque ignorando la justicia de Dios, y procurando  establecer la suya propia, no se han sujetado a la
justicia de Dios” (Rom.3:10).

Sus mensajes pueden sonar muy plausibles y sus objetivos parecer muy
dignos de alabanza, sin embargo de ellos leemos
– “Porque éstos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan [imitan] como apóstoles de Cristo. Y no es maravilla, porque
el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz. Así que, no es extraño
si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia; cuyo fin
será conforme a sus obras” (II Cor.11:13-15).

A.W PINK

DISEÑO INTELIGENTE

 

¿Es errónea la Teoría de la Evolución de las especies de Darwin?

¿Tenemos equivocada nuestra concepción de que somos, de donde venimos y a donde vamos como especies?

Durante los últimos 15 años el filósofo y científico Stephen C. Meyer, ha estado trabajando para dar respuesta a estas preguntas, Meyer a desarrollado un argumento para demostrar que el Designio Inteligente proporciona la mejor explicación para el origen de la información necesaria para construir la primera célula viva.

En 1993, el Profesor Phillip E. Jonson de la universidad de California en Berkley, invitó a un grupo de científicos y filósofos a una pequeña población playera de la costa central de California. Procedían de importantes centros académicos, incluyendo Cambridge, Munich y la universidad de Chicago para cuestionar una teoría que había dominado la ciencia durante 150 años, la teoría de la Evolución de Darwin.

En 1859, Charles Darwin publicó “El Origen de las Especies”. En esta obra, argumentaba Darwin que toda la vida en la tierra era producto de procesos naturales sin dirección. Sólo tiempo, azar y selección natural.

A partir de Darwin, los biólogos se han valido de estos procesos para explicar el origen de los seres vivos. Pero en la actualidad este mecanismo se está poniendo en tela de juicio como nunca en el pasado.

“La Clave del Misterio de la Vida” cuenta la historia de científicos coetáneos que están proponiendo una potente idea, pero objeto de mucho debate “La Teoría del Designio Inteligente”.

Utilizando animaciones fruto de los últimos avances de la técnica de sistemas computacionales. “La Clave del Misterio de la Vida” le transportará al interior de la célula viva para explorar sistemas y máquinas que dan una evidencia inequívoca de diseño. Motores giratorios que dan vueltas a 100.000 rpm. Un sistema biológico de tratamiento de información más potente que ninguna red de computadoras. Y una molécula en forma de hebra que almacena instrucciones para construir los componentes esenciales de cada organismo viviente sobre la tierra.

Este convincente documental examina una idea que tiene la capacidad de revolucionar nuestra comprensión de la vida…. y de desvelar el misterio de su origen.

 

El número divino o proporción áurea se representa con la letra griega Phi, tiene un valor matemático de 1,618 y está presente por todas partes: en el caparazón de un caracol, los colmillos de un elefante, la distribución de los planetas y sus lunas… Ahora, los investigadores han descubierto que también marca el espacio-tiempo, el «tejido» en el que se desarrollan todos los eventos físicos que tienen lugar en el Universo. Te lo mostramos en el vídeo bajo estas líneas.

http://www.abc.es/videos-ciencia/20150109/materia-oscura-proporcion-aurea-3979636817001.html

Rom.1:18 Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad;
1:19 porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó.
1:20 Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa.
1:21 Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido.
1:22 Profesando ser sabios, se hicieron necios